miércoles, 30 de abril de 2014

Misa de Acción de Gracias por la Canonización de Juan Pablo II

La Plataforma Pro - Imagen de San Juan Pablo II de Mairena del Alcor, celebra una Misa Solemne en Acción de Gracias por la Canonización del Santo Padre.

Tendrá lugar el próximo sábado día 10 de Mayo a las 7 de la tarde en la Capilla Parroquial María Inmaculada (La Barriada). Será Oficiada por D. Antonio Rodríguez Babío.

A su término se presentará el boceto de barro de la Imagen que actualmente está en proceso de ejecución por el imaginero D. Ventura Gómez Rodríguez.

domingo, 27 de abril de 2014

Evangelio del domingo: signos del Resucitado

El Evangelio de este domingo es de una gran riqueza, está plagado de signos del Resucitado. Signos que alientan, dinamizan y consuelan a sus discípulos que se encuentran desalentados y sin salida. Estos signos, no tienen fecha de caducidad y, si sabemos mirar bien, los podremos descubrir, hoy, a nuestro alrededor y, al igual que a los primeros discípulos, también a nosotros nos alentarán.

  1. La Paz. La Paz que transmite el Resucitado cura el miedo de los discípulos transformándolo en alegría. La Paz ha sido y sigue siendo un don, pero también una tarea, un reto, un desafío. La Paz de Cristo pasa por la aceptación de su persona, no genérica o “grupalmente”, sino personalmente. Aceptación de su persona que incluye, a su vez, implicarse en su proyecto y llevarlo a cabo con su mismo Espíritu. La Paz del Resucitado se dirige al corazón sin prometer estabilidades permanentes en lo exterior. En ocasiones, toma incluso forma de “espada” desestabilizadora, como ya anunció el propio Jesús.
  2. La Misión. Los discípulos están asustados, por eso las puertas permanecen cerradas. La Misión, les lleva a romper los cerrojos y los lanza hacia fuera de ellos mismos; hace posible la salida al mundo y la entrada del mundo en el corazón. La clave de la Misión del Resucitado radica en un 'como': “como el Padre me envió, os envío yo”. No a otra cosa, no de otra manera. Jesús fue enviado a anunciarnos la Buena Noticia del sueño de Dios: su Reino. Recibir ese sueño en nosotros y nosotras y sentirnos enviados a anunciarlo como Buena Noticia para el mundo, constituye la fuerza interior de una Misión que tira de nosotros hacia fuera, liberándonos de un infecundo ensimismamiento. La Misión nos des-centra hacia el Otro y hacia los otros y otras y nos impulsa a seguir creyendo, amando y esperando al modo de Jesús.
  3. La Libertad. No es la facultad de decidir qué me voy a comprar en estas rebajas. Nos referimos a lo que algunos llaman 'la Libertad de la Última Cena'. La libertad de entregar nuestra vida, de decir a nuestros hermanos y hermanas: 'esta es mi vida, y la ofrezco por vosotros, podéis disponer de ella'. No es ésta una obediencia entendida como fuga de las propias responsabilidades, sino que expresa la libertad y vulnerabilidad de Dios. La 'Libertad de la Última Cena' incluye que la humanidad pueda sentarse a una mesa común donde se reparta el pan para todos y que la manera de que ese 'sueño de Dios' se haga realidad pase por la entrega de la propia vida.
  4. El Espíritu Santo. Ya decimos de antemano: imposible la Paz, la Misión y la Libertad sin un cambio de Espíritu. Del nuestro por el de Jesús. A un nuevo ser y un nuevo actuar le corresponde un nuevo Espíritu. El Espíritu que nos transmite el Resucitado es Espíritu del Padre que nos llena de la pasión de Dios por el mundo, de su compasión y padecimiento en el interior del sufrimiento humano. Es, al mismo tiempo, Espíritu del Hijo, que nos transmite aquella pasión de Jesús por el futuro de los excluidos que le llevó al padecimiento de la Cruz, Es, pues, un Espíritu 'apasionado'. Con este Espíritu llegamos a ser la pasión de Dios que trabaja, da Vida, sufre y muere en nosotras y nosotros para el mundo.
  5. Perdón de los pecados. El perdón es la otra cara del amor como ideal en el que creemos. El amor que perdona no es ciego, está impregnado de lucidez. El perdón posee una fuerte acción sanante. Experimentar el derroche de amor que procede del perdón nos restituye. Allí donde hay perdón, está Dios (1Jn 1,9). Cuando vivimos en el perdón, la presencia de Dios que da su Vida y su Paz se hace más densa. En el perdón comienza una transfiguración de nuestro ser, es el principio de la resurrección sobre la tierra (Rm 5,10-11). El perdón es pura gratuidad. Ofrecemos el perdón gratuitamente, no para cambiar al otro o la otra. Perdonar es renunciar a saber lo que la otra persona hará con nuestro perdón. Lo que sí sabemos es que no hay paz sin perdón y, al contrario, el perdón es un camino para la paz (Ef 2,14ss).

Tomás no fue capaz de descubrir ninguno de estos signos. Ojalá que nuestros ojos se abran para que, a diferencia de él, seamos capaces de descubrir en la espesura de la realidad los signos de Vida, los regalos del Resucitado, sin fecha de caducidad.

MARI CARMEN MARTÍN
Extraído de DABAR Año XL – Número 24 – Ciclo A – 27 de Abril de 2014

domingo, 20 de abril de 2014

El Señor Resucitado tuvo que recogerse a causa de la lluvia

La Procesión con el Señor Resucitado de la Hermandad Sacramental tuvo que ser suspendida a causa de la lluvia.
Cuando discurría por la calle Huerta Pablo, comenzó a llover débilmente, pero al cabo de los minutos la lluvia se tornó torrencial.
En una larga chicotá, el paso se plantó a la puerta de la Parroquia y entró a las 13:39.

viernes, 11 de abril de 2014

Especial Semana Santa 2014

Hemos activado en nuestra página Web, como en años anteriores, una sección dedicada al tiempo que comenzamos el próximo Domingo: la Semana Santa.

En ella van a poder encontrar información para consultar los actos de culto públicos así como los recorridos oficiales de las cofradías que se desarrollan en este tiempo y también material de oración y reflexión.

También se anuncia la colaboración que desde aquí pedimos para que sean ustedes los que vayan completando la sección fotográfica de la Semana en nuestros Álbumes de Fotos.

Para más información visiten la sección: Semana Santa 2014

Via Crucis parroquial del último Viernes de Cuaresma

Como es tradicional el Viernes de Dolores, a partir de las 23:00 horas tendrá lugar el rezo del Via Crucis con las imágenes del Cristo de la Vera Cruz y de la Virgen de los Dolores.
El recorrido del mismo está marcado por los azulejos colocados por el recordado José Carrión en las calles Real, San Bartolomé, León XIII, Tomás de Paz, Marina Palacios y Daoiz.

Si el tiempo meteorológico no lo permitiera, se haría en el interior de la Iglesia Mayor.

Santa Vigilia Pascual

Según una antiquísima tradición, esta es una noche de vela en honor del Señor, y la Vigilia que tiene lugar en la misma, conmemorando la Noche Santa en la que el Señor resucitó, ha de considerarse como «la madre de todas las Santas Vigilias» (san Agustín).

Esta vigilia es figura de la Pascua auténtica de Cristo, de la noche de la verdadera liberación, en la cual, «rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo» (Pregón pascual).

Noche de escucha y oración en espera de la Resurrección de Cristo. Es la noche de estar en vela con las lámparas encendidas en las manos en espera del Señor. Es la noche de las noches. Es la Vigilia de las vigilias. La Vigilia pascual es rica en contenido,en signos y en símbolos. La Iglesia comunica a los fieles toda
la riqueza y vivencia de esta gran solemnidad. Celebramos la Resurrección del Señor, el triunfo de la vida sobre la muerte, la victoria de la luz sobre las tinieblas.

La celebración litúrgica consta de las siguientes partes:
1. Lucernario: Bendición del fuego, procesión y pregón pascual.
2. Vigilia: La Iglesia proclama y medita las maravillas que Dios ha hecho en favor de su pueblo.
3. Liturgia bautismal: Se incorporan a la Iglesia nuevos miembros por los sacramentos de la iniciación cristiana. Los católicos renuevan su compromiso bautismal.
4. Liturgia eucarística: Es la Eucaristía más importante de todo el Año litúrgico.

Por motivos de orden pastoral puede reducirse el número de lecturas del Antiguo Testamento: léanse al menos tres, que en casos muy especiales pueden reducirse a dos, sin omitir nunca la lectura del capítulo 14 del Éxodo (3ª lect.):
Las lecturas de la Sagrada Escritura describen momentos culminantes de la historia de la salvación, cuya meditación se facilita a los fieles con el canto del salmo responsorial, el silencio y la oración del sacerdote celebrante. Se proponen siete lecturas del Antiguo Testamento, entresacadas de la Ley y de los Profetas, y dos del Nuevo Testamento: de la lectura del Apóstol y Evangelio. De esta manera, la Iglesia, «comenzando por Moisés y siguiendo por los Profetas» (Lc 24, 26; cf. Lc 24, 44-45), interpreta el Misterio Pascual de Cristo.

Toda la celebración de la Vigilia Pascual debe hacerse durante la noche. Por ello no debe escogerse ni una hora tan temprana que la Vigilia empiece antes del inicio de la noche, ni tan tardía que concluya después del alba del domingo. Esta regla ha de ser interpretada estrictamente. Cualquier costumbre o abuso contrarios han de ser reprobados. Aunque se celebre antes de la medianoche, ya es Misa de la Pascua del Domingo de Resurrección.

El Cirio Pascual se coloca hasta el Domingo de Pentecostés, inclusive, junto al altar o junto al ambón.
El Pregón pascual, magnífico poema lírico que presenta el Misterio Pascual en el conjunto de la economía de la salvación, puede ser anunciado, si fuese necesario por falta de un diácono o por imposibilidad del sacerdote celebrante, por un cantor o lector.


En nuestra Parroquia, la Vigilia Pascua Señor es a las 23:30 horas del Sábado Santo en la Iglesia Mayor.
(Fuente: C.E. de España)

Aplicación para seguir la liturgia:

iBreviary Pro Terra Sancta

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jueves, 10 de abril de 2014

Viernes Santo de la Pasión del Señor

En este día, en que ha sido inmolada nuestra Víctima Pascual: Cristo (1Cor 5, 7), lo que por largo tiempo había sido prometido en misteriosa prefiguración se ha cumplido con plena eficacia: el cordero verdadero sustituye a la oveja que lo anunciaba, y con el único sacrificio se termina la diversidad de las víctimas antiguas.

La Iglesia, meditando sobre la Pasión de su Señor y Esposo y adorando la Cruz, conmemora su propio nacimiento y su misión de extender a toda la humanidad sus fecundos efectos, que hoy celebra, dando gracias por tan inefable don, e intercede por la salvación de todo el mundo.

La liturgia de hoy es austera y elocuente. Los signos hablan por sí y no precisan explicaciones.

La Acción litúrgica transcurre en silencio y en contemplación. La celebración consta de las siguientes partes:

1. Rito de entrada: procesión en silencio y oración.
2. Liturgia de la Palabra en la que se proclama especialmente la narración de la Pasión y se ora solemnemente por todos.
3. Adoración de la Cruz. La Cruz es signo del triunfo de la donación y del amor supremo de Jesús.
4. Rito de comunión. La comunión es configuración sacramental con Cristo, muerto y resucitado.
5. Rito de conclusión. Las oraciones finales recuerdan a la asamblea, comunidad de la cruz, que debe vivir lo que ha celebrado.

El altar debe estar desnudo completamente: sin cruz, ni candelabros, ni manteles.

En la ostensión de la Cruz úsese una única cruz suficiente, grande y bella. Este rito ha de hacerse con el esplendor digno de la Gloria del misterio de nuestra salvación.

Terminada la Comunión, el copón se lleva a un lugar preparado fuera de la iglesia, o, si lo exigen las circunstancias, se reserva en el sagrario.

Terminada la celebración se despoja el altar, dejando la Cruz con cuatro candelabros. Dispóngase en la iglesia un lugar adecuado para colocar allí la Cruz, a fin de que los fieles puedan adorarla, besarla y permanecer en oración y meditación. Hasta la Vigilia Pascual se hace genuflexión sencilla a la Cruz.

Los ejercicios de piedad, como el Vía Crucis, han de responder en los textos y cantos utilizados al espíritu de la Liturgia del día.


El Viernes de la Pasión del Señor es un día de penitencia obligatorio para toda la Iglesia por medio de la abstinencia y el ayuno. Sin embargo, en nuestra Archidiócesis se dispensa de esta obligación:

".. consciente de la dificultad que el modo de la celebración de la Semana Santa en nuestra tierra implica para muchos fieles en orden a cumplir la referida ley del ayuno y abstinencia. Por ello, teniendo en cuenta las circunstancias que concurren, la práctica de años pasados y de otras diócesis de nuestro entorno, DISPENSO del cumplimiento de dicha ley en el territorio de nuestra Archidiócesis.
 No obstante, exhorto a todos los fieles a que mantengan, si les es posible sin grave incomodidad, el ayuno y abstinencia tradicionales de esta fecha y, si no les fuera posible, a que realicen alguna obra de caridad con los pobres o cualquier otra obra de penitencia." 

(extracto del decreto anual de la Dispensa emitida por el Arzobispo de Sevilla)


En nuestra Parroquia, la Pasión del Señor es a las 16:30 horas en la Iglesia Mayor. El Via-Crucis se celebra una vez ha salido completamente la Hermandad de la Vera-Cruz (aproximadamente a las 21:15 horas).

(Fuente: C.E. de España)

Aplicación para seguir la liturgia:

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