jueves, 31 de diciembre de 2009

Adoración Nocturna Extraordinaria de fin de año


Esta noche, la adoración Nocturna de nuestra Parroquia realizará la vigilia de Adoración al Santísimo que tradicionalmente lleva haciendo la noche de fin de año, para comenzar el nuevo año civil en compañía de Jesús Sacramentado.

Dará comienzo a las 23:00 horas, y seguidamente se oficiará la Santa Misa.

Invitamos a todos los que lo deseen a acompañar a Jesús en la última hora del año y en el comienzo de 2010.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Mons. Asenjo dedica su primera carta pastoral a los sacerdotes

Mons. Juan José Asenjo ha dirigido al clero sevillano la primera carta pastoral que ha escrito como responsable de nuestra archidiócesis. Con motivo de la celebración del Año Sacerdotal, el prelado comienza las 44 páginas de las que consta el documento compartiendo con los sacerdotes una convicción: “el problema principal, el problema de fondo, al que se enfrenta la Iglesia en España en estos momentos es la secularización interna”.

Aún dirigida de manera específica a los presbíteros, diáconos y seminaristas sevillanos, la carta, que se resume a continuación y que puede leerse completa en el siguiente enlace, resulta de enorme interés también para los laicos.



Sacerdotes más ejemplares

Recordando el Plan Pastoral de la Iglesia española para el período 2002/2005, mons. Asenjo añade que si bien el hedonismo, el materialismo y el utilitarismo “hacen difícil vivir en la atmósfera de tensión moral que exige el Evangelio, dificultan la adhesión a la doctrina moral de la Iglesia y son fuente de diferencias sociales e insolidaridad”, la cuestión principal a la que la Iglesia ha de hacer frente hoy “no se encuentra en la sociedad, en el laicismo militante, en la orientación inmanentista de la cultura o en las iniciativas legislativas que prescinden de la ley natural, todo lo cual ciertamente obstaculiza nuestra misión y nos hace sufrir. El problema no es tanto externo, sino interno; es un problema de casa y no sólo de fuera”, subraya. A continuación reitera su convicción en el hecho de que “muchos de los males de los que en tantas ocasiones nos lamentamos (…) estás en nosotros, los sacerdotes”. “Si fuéramos más santos, más celosos, más ejemplares y apostólicos, místicos y testigos al mismo tiempo, con una fuerte experiencia de Dios, florecería más la vida cristiana de nuestro pueblo, que necesita del acompañamiento cercano de sacerdotes santos”, añade.

Mons. Asenjo Pelegrina pone a San Juan María Vianney como ejemplo de entrega de un sacerdote a su vocación y ministerio, a pesar del ambiente social y político de la Francia de su época, poco favorable a la causa de la Iglesia. En un repaso a la biografía del Santo de Ars, el arzobispo destaca cómo su feligresía experimentó con el tiempo un cambio radical, un cambio que nacía del testimonio que había ofrecido Vianney durante los años que dedicó al cuidado de su parroquia. Este testimonio partía de “su vida interior, su amor apasionado a Jesucristo”, añade, y de ahí surge una vida asumida “con la radicalidad del Evangelio”.

Tras destacar el ejemplo del patrono de los sacerdotes, hace especial hincapié en que “no es la sociología o las tendencias culturales del momento presente las que deben marcarnos el paso fijando nuestra identidad y nuestro papel en la Iglesia y en la sociedad, pues lo harán siempre a la baja, laicizando o desnaturalizando la sacralidad de nuestro ministerio de acuerdo con los criterios de la cultura secularizada”. Recordando el magisterio de Juan Pablo II, el prelado subraya que “nuestro sacerdocio está marcado con el sello del sacerdocio de Cristo, para participar en su función de único Mediador y Redentor”.

En esta línea, recuerda que Benedicto XVI pidió recientemente que se procurase una buena formación a los presbíteros jóvenes y seminaristas, y recordó a los sacerdotes que procurasen estar “presentes en el mundo identificables y reconocibles tanto por el juicio de fe como por las virtudes personales, e incluso por el vestido”.

Recuerda que el Concilio Vaticano II ya destacó la especial exigencia de santidad que recae sobre los sacerdotes: “si nuestros hermanos laicos están invitados y aun obligados a buscar insistentemente la santidad y la perfección dentro del propio estado, mucho más lo estamos los sacerdotes”.

Huir de la tibieza

El arzobispo de Sevilla alude a un análisis sobre la situación de la Iglesia actual, para afirmar que “el aburguesamiento espiritual y la tibieza es la situación espiritual más peligrosa que puede acechar a un cristiano, y mucho más a un sacerdote, porque el tibio no es consciente de su situación ni de los peligros que le amenazan. En consecuencia -añade-, no siente la necesidad de convertirse”. Tras este planteamiento, se dirige a los sacerdotes de Sevilla, a los que aconseja que se sacudan “la tibieza que nos esteriliza y que hace también estéril nuestro ministerio”.

Propone una serie de medios para lograr “la santidad de vida que exige nuestro sacerdocio”. Entre ellos la confesión frecuente; el examen diario de conciencia -”Que nuestros fieles nos vean confesarnos con frecuencia para que también ellos estimen cada vez más este hermoso”, apostilla-; la Liturgia de las Horas; la oración personal; la devoción “filial y auténtica” a la Virgen -aconseja recuperar el rezo del Santo Rosario, “que no deberíamos dejar por nada del mundo, pues es un signo sencillo pero elocuente de nuestro amor filial a nuestra Señora”-; la práctica de los ejercicios espirituales y retiros; la dirección espiritual; la fraternidad sacerdotal -que no puede quedar reducida a unos encuentros puntuales al año; el sacerdote “no puede ser adversario ni rival, es amigo y hermano”, añade-. En referencia a este último medio, mons. Asenjo se lamenta de las “defecciones que se hubieran evitado en la Iglesia en los últimos decenios, si los sacerdotes hubiéramos estado más pendientes de nuestros compañeros, tendiéndoles la mano y ayudándoles a superar los baches y dificultades”.

A continuación, relata las que considera “actitudes imprescindibles” en un sacerdote: la virtud de la pobreza y el amor a la cruz. En referencia a la primera de ellas, destaca que nada nos endurece tanto espiritualmente como el apego el apego a los bienes de la tierra y la incapacidad y cerrazón para compartirlos con los necesitados. Más adelante manifiesta que “la caridad pastoral es el primer rasgo del presbítero diocesano secular y nuestro principal camino de santificación”. Explica este aspecto de la siguiente manera: “Todo en nuestra vida sacerdotal debe estar ordenado a la caridad pastoral: nuestros compromisos familiares, amistades, relaciones, aficiones, ocupaciones, forma de vivir, gastos o vacaciones. Todo debe confrontarse con la caridad pastoral; y si alguna de estas realidades es un obstáculo para servir a nuestros fieles con alma, vida y corazón, habremos de replantearnos nuestra relación con ellas y rehacer nuestras opciones fundamentales y programas”, puntualiza.

Derecho a una doctrina genuina y sin reduccionismos

En su primera carta como arzobispo de Sevilla, destaca que “en nuestro ministerio y en nuestra entrega a los fieles, junto a la Eucaristía, el mejor servicio que podemos prestarles es el anuncio de la Palabra de Dios en la homilía, en la catequesis, en las charlas de formación y en el acompañamiento espiritual. En todas estas ocasiones no podemos olvidar la comunión con la Iglesia. La Palabra es de Dios, no es nuestra, como no es nuestra la doctrina, que es de la Iglesia. El Pueblo de Dios tiene derecho a escuchar de los labios de sus sacerdotes la Palabra íntegra, sin adulterarla, sin arrancar páginas. Tiene derecho igualmente a que le entreguemos la doctrina genuina, sin reduccionismos, en comunión estrecha con el Magisterio del Papa y de los Obispos. No son admisibles -aclara- las mutilaciones selectivas, de acuerdo con los dogmas seculares de la nueva cultura inmanentista, como tampoco lo es, como recientemente nos ha dicho el Papa, tamizar la doctrina auténtica del Concilio Vaticano II por nuestra sensibilidad, por nuestras opciones personales o desde posiciones ideológicas ajenas a la Tradición viva de la Iglesia, pues no nos predicamos a nosotros mismos, sino la Palabra sacrosanta e intemporal de Jesucristo, de la que la Iglesia es su depositaria e intérprete”.

“Otro tanto cabe decir del respeto que debemos observar por las normas litúrgicas, en la celebración de la Santa Misa y en la administración de los sacramentos, pues ni la Eucaristía ni los sacramentos son nuestros, sino de la Iglesia. No caben, pues, arbitrariedades ni protagonismos, que sólo corresponden al Señor”, concluye.

En la última parte de su carta, vuelve sobre la importancia del sacramento de la Penitencia y pide a los sacerdotes que faciliten a los fieles el acceso de los fieles a la confesión individual. “Personalmente estoy convencido de que nuestra dimisión del confesionario y de la dirección espiritual personalizada de los fieles es una de las causas más importantes de la atonía espiritual de nuestras parroquias y de la aguda crisis vocacional que padecemos”, afirma mons. Asenjo.

“En el mundo sin ser del mundo”

El prelado hispalense tampoco deja pasar la ocasión de recordar que la secularidad es una de las notas características del sacerdocio diocesano. Así, indica a los presbíteros que vivan cerca de los fieles, y que “no se automarginen, esperando simplemente a que nos busquen en el despacho, ajenos a las necesidades de nuestro pueblo”. En cambio, advierte del peligro de que la secularidad derive en secularismo: “En este sentido quiero recordaros que no todo lo que pueden hacer lícitamente nuestros hermanos seglares, lo podemos hacer los sacerdotes, de la misma forma que los jóvenes sacerdotes no pueden frecuentar, ni siquiera con una intención buena y apostólica, los lugares que ordinariamente, especialmente en los fines de semana, frecuenta la juventud; y no sólo por evitar el escándalo de los fieles, que en ocasiones lo manifiestan abiertamente, sino también porque los frutos apostólicos son escasos o nulos y el único fruto apreciable es la desvitalización de nuestra existencia sacerdotal”, explica mons. Asenjo.

Finaliza su primera carta dedicada al clero de la Archidiócesis agradeciendo la “acogida fraterna” que los sacerdotes le han dispensado en sus primeras visitas a parroquias y en los contactos personales que ha mantenido desde su toma de posesión. Les ruega que, en consonancia con la crisis económica que estamos sufriendo, sean “verdaderos padres de los pobres”. “Vivid cerca de los pobres, compartiendo con ellos incluso lo necesario, porque cuando el amor no duele, es pura hipocresía”, concluye.

lunes, 28 de diciembre de 2009

La Oración por la Vida se celebra dentro de la Parroquia

La asociación Provida de Mairena tenía previsto celebrar una concentración silenciosa a las puertas de la Parroquia donde se iba a pedir en oración por los niños que en este año han sido concebidos y no se les ha permitido nacer.

Es en la fiesta de hoy, la de los Santos Inocentes, cuando recordamos la matanza de niños que Herodes ordenó para deshacerse del Niño nacido en Belén y que los magos de Oriente iban buscando. El paralelismo de esta matanza con la práctica del aborto, siempre ha sido celebrada de alguna forma por la asociación Provida y este año, tras la Misa de las 8 de la tarde, se ha celebrado en el interior de nuestro templo Mayor debido a las inclemencias del tiempo meteorológico.









En el acto se rezó la Adopción Espiritual y la Oración por la Vida de Juan Pablo II.

viernes, 25 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD

"La Señal de Dios es la sencillez, la señal de Dios es el niño. La señal de Dios es que Él se hace pequeño por nosotros. Éste es su modo de reinar.

Pidamos que la luz que vieron los pastores tambén nos ilumine y se cmpla en todo el mundo lo que los ángeles cantaron: «Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor». ¡Amén! "
(De la homilía de S.S. Benedicto XVI en la nochebuena de 2008).

Los sacerdotes de vuestra Parroquia os felictan la NAVIDAD deseando que sean unos días llenos de Amor de Dios de Paz y Felicidad.

Ramón Valdivia y Carlos Durán.

martes, 22 de diciembre de 2009

Fiesta de la Famila: 27 de diciembre

El próximo domingo 27 de diciembre celebraremos la Fiesta de la Sagrada Familia a partir de la misa de 12:30 en la Ermita de San Sebastián.
El día de la Sagrada Familia es un día de fiesta para celebrarlo en familia.
La jornada que hemos preparado consta de tres partes: la Santa Misa, la Comida Compartida y la Sesión de Cuentos. Se puede participar en cada
una de ellas de forma independiente y cada uno se incorpora a ella y participa cuando lo desee.
Los alimentos para la comida compartida se dejarán en el Centro Parroquial antes de asistir a la Santa Misa en la Ermita de San Sebastian.
Habrá un descanso a media tarde para merendar. Cada niño llevará una
merienda sencilla: bocadillos, sandwiches o galletas de forma que pueda
ser compartida con otros niños. No es necesario llevar bebida; tendremos
batidos, zumos y agua.
Se puede consultar el programa detallado en el siguiente enlace:


lunes, 21 de diciembre de 2009

Monseñor Asenjo celebró la Eucaristía de reapertura

El Sr. Arzobispo de Sevilla, Monseñor Juan José Asenjo, nos visitó ayer para celebrar la Eucaristía de Bendición del Altar de nuestra iglesia mayor.

La Santa Misa, comenzó con puntualidad a las 18:00 horas y estuvo concelebrada, además de por nuestro Párroco D. Ramón y el vicario Parroquial D. Carlos, por sacerdotes especialmente vinculados a nuestra comunidad: D. Enrique, D. Juan Manuel, D. José Manuel Romero, D. Manuel Palma y D. Antonio Labrador.

La liturgia especial de la Bendición consistió en varios ritos que resumimos a continuación:

  • Hasta el comienzo de la liturgia de la eucaristía, el altar estaba desnudo. Por eso la cruz, el mantel, los cirios y demás elementos necesarios estaban preparados en un sitio conveniente del presbiterio. La procesión salió desde la sacristía y desde la calle de dirigió al presbiterio entrando por la puerta del Sol. Al llegar al altar, nadie lo saludó, como es corriente, pues aún no estaba bendecido.
  • El Acto Penitencial consistío en la aspersión del Agua, tras lo cual se desarrolló la liturguia de la Palabra, la Homilía, el Credo y la Oración de los fieles.
  • A continuación fué el Rito de Bendición del Altar en sí. El Obispo se acercó para bendecirlo mientras el pueblo cantaba: "Como brotes de Olivo en torno a tu Mesa, Señor, así son lo hijos de la Iglesia". Entonces el Obispo bendijo incienso la señal de la cruz e inciensó el altar, rodeándolo. Posteriormente el diácono presente, inciensó al obispo. Seguidamente un ministro inciensó al pueblo.
  • En el ofertorio los fieles presentaron al Obispo los manteles, los candelabros y flores con los que vistió el altar. Otros fieles ofrecieron al Obispo el pan, el vino y el agua para la Eucaristía. Cuando el altar estuvo preparado, el obispo se acercó y lo veneró con un beso.
  • Postrior a esto, se recogieron las ofrendas en dinero de los fieles, como novedad en sus propios asientos, sin procesión al altar. Seguidamente a esto, la Misa continuó con normalidad.
Cabe destacar en la Homilía del Sr. Arzobispo y en la intervención final de D. Ramón, antes de la bendición, el capítulo de agradecimientos que a todos los que han intervenido en la obra dirigieron respectivamente. Gracias a todos, la iglesia mayor, está disponible otra vez para todo el pueblo de Maiena. Y también rogó ayuda para poder finalizar el pago de la obra.

Pueden ver la galería de fotos de la Misa en la sección fotográfica de nuestra Web, o haciendo click a continuación:




Emisión en directo de la ceremonia

Como anunciamos, la Santa Misa fué emitida por una cámara fija que pudo verse por internet visitando nuestra página principal. La emisión fué seguida 215 personas que aunque con difilcultades técnicas, pudieron prácticamente seguir la ceremonia. En próximas celebraciones, intentaremos mejorar la técnica para intentar solventar algunos problemas de sonido y cortes de imagen que hubo.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Actividades de Navidad de la Catequesis de 1ª Comunión

Los niños de la catequesis de primera Comunión terminaron sus clases de este año con la visita a varios ancianos de nuestra Parroquia y llevaron juguetes al rey mago que visitó la casa Hermandad de Jesús Nazareno, con objeto de que los Magos de Oriente, los repartan a los niños más necesitados, de forma que todo niño pueda tener su regalo de reyes.

La visita a los ancianos consistió en llevarles un regalo, desearles una feliz Navidad y cantarles algunos villancicos. La felicidad de estas personas cuando en su casa entraban 20, 30 ó 40 niños (según las dimensiones de la misma..) ya se las pueden imaginar. Muchos de ellos, tenían preparados dulces y caramelos de los cuales, los niños dieron buena cuenta. La catequesis de Primera Comunión en colaboración con la Pastoral de la Salud, lleva realizando esta actividad desde hace muchos años. A pesar del intenso frío que vivimos esta mañana, pocos niños faltaron e incluso fueron acompañados por sus padres.


Colaboración con la Campaña de Cáritas

También, los niños en la Misa del día 13 de diciembre, llevaron en su ofrenda alimentos para ayudar a las familias necesitadas de la Parroquia. Estos alimentos se unieron a los que Cáritas de Mairena se encontraba recogiendo ese mismo día por todo nuestro pueblo.

Con estas dos actividades, los niños comienzan sus vacaciones también en la catequesis. Las clases se retoman el próximo día 10 de Enero de 2010, con novedades en la zona de la Iglesia parroquial, pues las Misas ya no se celebrarán en la Hermandad de la Vera-Cruz, al estar ya abierta al culto, gracias a Dios, nuestro templo Mayor. Estos cambios ya han sido informados a las familias mediante comunicaciones escritas, pero en nuestra página Web, en el apartado de Catequesis de Primera Comunión pueden consultar estos cambios.